La situación resultó cuanto menos curiosa. Mientras los profesionales intentábamos descifrar aquel elaborado mensaje no verbal, bastaba una solución infinitamente más sencilla: que alguien de la organización hubiera comunicado que no quería aparecer en las fotografías. Un mensaje de apenas unas palabras habría evitado cualquier confusión y nos habría ahorrado a todos el ejercicio de interpretación gestual.
Porque conviene recordar algo que, a veces, parece olvidarse: los fotógrafos no son cazadores furtivos apostados en la sabana esperando abalanzarse sobre cualquier imagen. Son profesionales que, por norma general, respetan las peticiones cuando estas se formulan de manera clara. Si se nos hubiera informado de que no deseaba ser fotografiada, nadie habría disparado una sola foto y asunto resuelto.
Sin embargo, se optó por una estrategia diferente: convertir una sencilla petición en una especie de representación de teatro gestual contemporáneo. Durante largos minutos, la protagonista mantuvo la cabeza baja con una disciplina digna de admiración, mientras los fotógrafos intentábamos adivinar si aquello era una declaración de intenciones, un ejercicio de concentración trascendental o una protesta silenciosa contra los objetivos fotográficos.
Al final, el resultado fue que muchos entendimos el mensaje y actuamos en consecuencia. Pero queda la duda de si era realmente necesario someter las cervicales a semejante esfuerzo para transmitir algo que podía haberse resuelto con una frase de diez palabras.
Afortunadamente, el incidente no pasó a mayores. Aunque, visto el tiempo que permaneció en aquella posición, algunos llegamos a temer que el verdadero titular del día no fuera LIBRES!!!, sino la heroica resistencia de unas vértebras cervicales puestas a prueba innecesariamente. Porque si el objetivo era evitar las fotografías, se consiguió. Si el objetivo era poner en riesgo una tortícolis memorable, también estuvo cerca de lograrse.
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Fundada en 1936 por trabajadoras anarquistas, Mujeres Libres fue una organización anarcosindicalista que defendió la emancipación femenina, el antifascismo y la revolución social, un movimiento que buscaba liberar a las mujeres de su triple “esclavitud de ignorancia, de mujer y de productora” que acogió a más de veinte mil afiliadas en sus tres años de existencia. LIBRES!!! trae al presente sus nombres, su audacia, su rebeldía y su compromiso con la libertad y la igualdad en una propuesta que busca trazar una genealogía de mujeres liberadas, libertarias… y disfrutonas, mujeres que hoy podrían decirnos a todas: Dale a tu cuerpo anarquía, Macarena.
En un tiempo, el actual, saturado de narrativas de colapso y distopía, LIBRES!!! reivindica la potencia de una utopía alegre, desvergonzada, macarra y musical que, en escena, se apropia del lenguaje del cabaré y de aquellas canciones de las sicalípticas, reinas lúbricas del cuplé y las varietés en salones, teatros y tugurios que le sacaron la lengua al patriarcado e imaginaron otras maneras de vivir, de relacionarse y de ser mujeres.
Sobre la obra
LIBRES!!! es un cabaré anarcosicalíptico, de humor corrosivo, habitado no solo por las fundadoras de Mujeres Libres —Lucía Saornil, Mercedes Comaposada y Amparo Poch y Gascón— o sus predecesoras, sino también por cameos estelares, entre otros, de Emma Goldman, Federica Montseny o La Pasionaria, algún que otro anarcomachista (que los hubo y los hay) o la propia República española en carne mortal. Y, aunque no se pronuncien en escena todos sus nombres, LIBRES!!! quiere ser también homenaje y celebración de la lucha por las libertades que llevaron a cabo infinidad de mujeres anónimas cuyo activismo con perspectiva de clase sigue siendo hoy un referente.
Escrita por Esther F. Carrodeguas y dirigida por Andrés Lima, LIBRES!!! es una coproducción de Teatro del Barrio con el Comisionado para la Celebración de los 50 años de España en Libertad, una obra que anhela ser potencia contagiosa, que celebra y reivindica a aquellas mujeres libres y libertarias que desafiaron estructuras y cuestionaron privilegios, mujeres que nos recuerdan que hoy sigue viva la lucha para que la alegría y la revolución nos pertenezcan.