La compañía portuguesa Behemot presentó en la Sala Lagrada el pasado 4 de septiembre Teatro às Três Pancadas, una propuesta escénica escrita por Antonio Torrado y dirigida por Jorge Baião que reivindica el poder de la imaginación y la capacidad transformadora del teatro a través de una historia llena de fantasía, música y personajes inolvidables.

La obra transporta al público al universo de una troupe de artistas ambulantes que recorre caminos y pueblos llevando consigo su espectáculo. Como los antiguos saltimbanquis, estos viajeros convierten cada parada en una celebración donde la música acompaña el trayecto y transforma el viaje en una auténtica fiesta. Sobre la carreta que arrastran llevan mucho más que decorados y vestuario: transportan un mundo imaginario capaz de dar vida a reyes, piratas, islas misteriosas, guardias, palacios, magos, cortesanos, mendigos y campesinos.

A medida que avanza la representación, espectadores de todas las edades son invitados a cruzar la frontera entre la realidad y la fantasía. El montaje propone una inmersión en el territorio de los sueños, un espacio donde todo es posible y donde el teatro se convierte en una herramienta para reinventarse. La creación pone en valor “el placer irresistible de inventar el teatro”, una declaración de principios que atraviesa toda la puesta en escena y que celebra la creatividad como motor de transformación personal y colectiva.

El espectáculo construye un universo lleno de aventuras, humor y emoción en el que sus personajes viven situaciones sorprendentes que buscan captar la atención tanto de niños y jóvenes como de los adultos. Esta combinación de lectura familiar y múltiples niveles de interpretación convierte la propuesta en una experiencia compartida, capaz de despertar la imaginación de los más pequeños y, al mismo tiempo, conectar con la sensibilidad del público adulto.

Con una duración de 50 minutos y recomendado para espectadores a partir de 10 años, Teatro às Três Pancadas ofreció una invitación a redescubrir el poder de la fantasía y el juego teatral, recordando que la imaginación sigue siendo una de las herramientas más valiosas para comprender y transformar el mundo que nos rodea.