El musical que triunfa en West End y Broadway aterriza el 17 de septiembre en el Teatro Gran Vía con una propuesta frenética, divertida y descarada que transforma uno de los episodios más conocidos de la historia británica en un concierto pop lleno de humor, energía y empoderamiento femenino.
He asistido a un ensayo para prensa de SIX en el Círculo de Baile y, a juzgar por lo visto, Madrid está a punto de descubrir un musical muy alejado de las convenciones del género. El próximo 17 de septiembre, el Teatro Gran Vía de Madrid abrirá sus puertas a las seis reinas Tudor que protagonizan uno de los fenómenos teatrales internacionales de los últimos años.
En apenas 80 minutos, SIX convierte la historia de las seis esposas de Enrique VIII en un explosivo concierto pop en el que ellas recuperan la voz y dejan de ser personajes secundarios de la historia de un rey. El resultado es una fiesta musical cargada de humor, ritmo, ironía, coreografías y una poderosa reivindicación de la identidad femenina.
La historia es conocida. Enrique VIII tuvo seis esposas y ninguna tuvo precisamente una vida de cuento de hadas: dos fueron ejecutadas, dos matrimonios fueron anulados, una reina murió después de dar a luz y solo una de ellas sobrevivió al monarca. Pero SIX cambia radicalmente el punto de vista: aquí Enrique VIII desaparece del escenario y son ellas quienes toman el protagonismo.
Las seis compiten, en clave de concierto pop, por demostrar quién tuvo que soportar las peores circunstancias durante su matrimonio con el rey de Inglaterra. Una premisa aparentemente sencilla que sirve para desmontar siglos de relatos históricos construidos alrededor de la figura masculina y devolver a las protagonistas sus propias historias.
Seis reinas, seis divas y seis maneras de contar una historia
La producción nació de la imaginación de Toby Marlow y Lucy Moss, dos estudiantes de Cambridge que crearon el musical cuando todavía eran muy jóvenes. Lo que comenzó como un proyecto universitario presentado en el Festival Fringe de Edimburgo en 2017 se convirtió posteriormente en un fenómeno internacional, primero en el West End y después en Broadway.
Su recorrido por Nueva York confirma la dimensión del fenómeno. SIX ganó en 2022 el Tony Award al Mejor Score Original, además del Tony al Mejor Diseño de Vestuario, y obtuvo también el Outer Critics Circle Award al Mejor Musical. En junio de 2025 alcanzó, además, otro hito: se convirtió en el espectáculo de mayor duración de la historia del Lena Horne Theatre de Broadway, superando las 1.544 funciones de Waitress.
La crítica estadounidense también ha recibido la producción con entusiasmo. Playbill la ha definido como uno de los éxitos más constantes de Broadway y ha destacado la capacidad de sus canciones para quedarse en la cabeza del espectador. Variety, por su parte, resaltó su ritmo vertiginoso, su humor y esa mezcla de energía de concierto de estadio, complicidad entre las protagonistas y divulgación histórica que hace que la historia resulte accesible para públicos muy diferentes.
El éxito también se refleja en las plataformas digitales. La música de SIX ha superado ya los 5.000 millones de reproducciones a nivel mundial, situándose entre los musicales más escuchados de todos los tiempos.
Las reinas del pop
Una de las grandes novedades de SIX es que cada reina tiene su propio universo musical. Lejos de presentar seis personajes similares, la producción convierte a cada una en una auténtica estrella del pop, con personalidad, estética y estilo vocal propios.
Catalina de Aragón, Ana Bolena, Jane Seymour, Ana de Cléveris, Catalina Howard y Catalina Parr aparecen así reinterpretadas desde códigos contemporáneos y con claras referencias a algunas de las grandes divas de la música popular.
Catalina Howard bebe de referentes como Ariana Grande y Britney Spears; Ana Bolena incorpora influencias de Lily Allen y Avril Lavigne, mientras que Jane Seymour se inspira en la personalidad musical de Adele. La diversidad de referentes permite que cada número tenga una identidad propia y evita que el espectáculo caiga en la monotonía.
Según explica la directora asociada Lindsey Miller, las protagonistas están concebidas como auténticas "reinas del pop globales" capaces de contar sus propias historias. No son simplemente las mujeres que aparecen en los libros de historia, sino personajes con deseos, contradicciones, sentido del humor y una identidad contemporánea.
Las intérpretes que llegan a Madrid también aportan su propia mirada. Sus personajes, explican, son mucho más complejos que los estereotipos con los que tradicionalmente se ha representado a estas mujeres. La propuesta les permite partir de la documentación histórica y de libros y películas sobre los personajes, pero también incorporar rasgos de su propia personalidad.
El resultado es una mezcla entre la reina histórica, la investigación realizada por las actrices y la personalidad de cada intérprete, una fórmula que convierte a las seis mujeres en personajes mucho más cercanos al público actual.
“¿Quién no ha tenido un ex?”
Para Julia Gómez Cora, productora teatral, ahí reside una de las claves de la universalidad de SIX. Aunque la historia se remonte cinco siglos, el espectáculo habla de algo que continúa formando parte de la vida cotidiana: las relaciones, las rupturas y los antiguos amores.
La idea puede resumirse en una frase tan sencilla como efectiva: da igual que el ex sea Enrique VIII. ¿Quién no ha tenido un ex?
Precisamente esa capacidad para conectar una historia del siglo XVI con las experiencias del público actual es una de las armas más potentes del espectáculo. El público joven encuentra referentes musicales y códigos que reconoce inmediatamente, mientras que quienes conocen la historia de los Tudor pueden disfrutar de la ironía con la que se revisan acontecimientos sobradamente conocidos.
Un musical que rompe la cuarta pared
SIX tampoco pretende que el espectador permanezca sentado observando pasivamente lo que ocurre en el escenario. Desde el comienzo, el espectáculo rompe la cuarta pared y establece una comunicación directa con la sala.
Lindsey Miller considera al público como “la sexta reina”, una idea que resume perfectamente la filosofía de la producción: las seis protagonistas no están únicamente actuando para los espectadores, sino compartiendo con ellos una experiencia.
La relación que se establece durante la función es, precisamente, una de las características que más sorprenden. La directora asociada habla de la sensación de que las reinas y el público terminan queriéndose, valorándose y respetándose como si fueran amigas.
Y esa complicidad no es un elemento secundario: forma parte del propio espectáculo.
Del Tudor histórico al pop, el trance y la rave
Uno de los grandes desafíos de la adaptación española ha sido trasladar al castellano unas canciones que combinan humor, referencias históricas, juegos de palabras y expresiones contemporáneas.
Es la primera vez que SIX se presenta en castellano, por lo que la traducción de las letras se ha convertido en uno de los principales retos de la producción. No se trata únicamente de trasladar palabras de un idioma a otro, sino de conservar el ritmo, el humor, las referencias y la personalidad de cada personaje.
Musicalmente, SIX tampoco se limita al pop convencional. La partitura explora territorios tan diferentes como la rave, las baladas, el trance o el pop latino, creando un espectáculo sonoro cambiante y diseñado para mantener el ritmo durante sus 80 minutos.
El resultado está muy lejos de la imagen que muchos espectadores podrían tener de un musical histórico.
Ana Bolena con minifalda y botas de brillantes
El vestuario es otro de los elementos que deja claro desde el primer momento que estamos ante una reinterpretación radical de la historia Tudor.
Cuando Marta Zubillaga, intérprete de Ana Bolena, contó a su entorno que iba a participar en SIX, algunos imaginaron que tendría que enfrentarse a enormes pelucas, vestidos aparatosos y una estética inspirada en el barroco inglés.
Nada más lejos de la realidad.
La Ana Bolena de SIX aparece en escena con minifalda, botas de tacón con brillantes, gafas de sol y una llamativa golilla fluorescente, preparada para bailar, cantar y hasta hacer twerking.
La imagen resume perfectamente el espíritu del espectáculo: tomar personajes que parecen pertenecer a los libros de historia y trasladarlos directamente al lenguaje de la cultura pop contemporánea.
“Lo que Madrid necesita”
Para Julia Gómez Cora, precisamente esa ruptura con lo establecido es lo que hace que SIX sea una propuesta especialmente apropiada para Madrid. Es un espectáculo diferente, directo, visual y musicalmente muy potente, pero también capaz de acercar la historia a espectadores que quizá nunca se hayan sentido especialmente atraídos por un musical de temática histórica.
El éxito internacional parece avalar la apuesta. La producción ha acumulado 26 premios, entre ellos el Tony al Mejor Score Original y el Outer Critics Circle al Mejor Musical.
Además, su banda sonora continúa creciendo en popularidad. En 2024 ya había superado los 1.000 millones de reproducciones, y posteriormente la cifra conjunta de sus grabaciones ha rebasado los 5.000 millones.
Más que un musical tradicional, SIX se presenta como un concierto pop, una fiesta teatral, una clase de historia y una celebración del empoderamiento femenino, todo concentrado en 80 minutos de ritmo prácticamente ininterrumpido.
Cinco siglos después, las seis reinas vuelven a tener la palabra
La llegada de SIX a Madrid supone, por tanto, mucho más que el estreno de otro musical en la Gran Vía. Es la llegada de un fenómeno que ha conseguido conquistar al público internacional utilizando una fórmula aparentemente imposible: contar la historia de seis mujeres del siglo XVI con el lenguaje de Ariana Grande, Adele, Britney Spears o Lily Allen.
Y quizá ahí esté el secreto de su éxito. Han pasado casi 500 años, pero las historias sobre relaciones, rupturas, poder, identidad y la necesidad de ser escuchado continúan siendo universales.
En SIX, las seis esposas de Enrique VIII dejan de ser simplemente nombres asociados a un rey y se convierten en protagonistas de sus propias vidas.
Esta vez, Enrique VIII no tiene la última palabra.
La tienen ellas. Las seis reinas. Las seis “SIX”.