El Teatro de La Abadía ya ha diseñado su hoja de ruta para la temporada 2026-27, un curso que se presenta bajo el lema "Enciende tu atención. Ilumina el encuentro". La institución, que todavía tiene pendientes las funciones de El jardín quemado de Juan Mayorga y las cuatro propuestas del ciclo Teatro bajo la arena, ha aprovechado el acto de presentación para reafirmar su propósito de convertirse en un espacio de cercanía, escucha y hospitalidad. "En estos tiempos en que se extienden el ruido y la furia, La Abadía quiere ofrecerse a la ciudad como un ágora, un patio de vecindad y una casa con muchas puertas", ha declarado Juan Mayorga, director artístico del centro desde 2022.

El director artístico ha insistido en que la programación de la próxima temporada ha sido concebida como un lugar para "la reunión, la conversación y el examen sereno de lo que a la mayoría importa". Durante su intervención, Mayorga ha subrayado que la sala acogerá a creadores y creadoras de distintas generaciones que, aun explorando lenguajes diversos, comparten "la búsqueda de la excelencia". El acto institucional ha contado además con la presencia de los representantes del patronato de la Fundación Teatro de La Abadía: Paz Santa Cecilia (directora general del INAEM), Manuel Lagos Gismero (director general de Cultura e Industrias Creativas de la Comunidad de Madrid) y Marta Rivera de la Cruz (delegada del Área de Gobierno de Cultura, Turismo y Deportes del Ayuntamiento de Madrid).



Un pulso a la creación escénica más allá de la capital

La temporada 2026-27 estará compuesta por 24 montajes que reflejan una clara vocación descentralizadora. La programación ha incluido producciones procedentes de cinco comunidades autónomas. Así, el público podrá disfrutar del trabajo de la compañía asturiana Cía Proyecto Piloto, la navarra Led Silhouette (danza), y las catalanas Teatre Lliure, Cultura i Conflicte y Teatre de L'Aurora. Desde la Comunidad Valenciana participará La Negra Produce.

Andalucía ha tenido un peso especialmente relevante en la presentación. Durante el mes de abril de 2027, La Abadía acogerá a dos compañías históricas de Granada. Por un lado, Histrión Teatro regresará con Dysphoria, una nueva propuesta de la dramaturga y directora María Goiricelaya (responsable ya de Nevenka). La obra, que ha sido merecedora del Premio Lorca a Mejor Intérprete Femenina 2026 y a Mejor Espectáculo de Teatro 2026, se basa en un hecho real ocurrido en Reino Unido y reflexiona sobre el fraude de género y la aceptación de las personas trans en el seno familiar. Por otro lado, la compañía también granadina Laviebel despedirá su emblemático espectáculo musical La Barraca del Zurdo antes de su disolución definitiva en otoño de 2027.

La presencia andaluza se ha completado con dos destacados creadores: Alberto Conejero (Jaén), que abrirá la temporada con Leonora, una versión libre sobre la pintora surrealista Leonora Carrington; y Antonio Rincón-Cano (Sevilla), con Los días titánicos, bajo la dirección de Beatriz Jaén. Asimismo, la compañía sevillana La Rara, liderada por Rocío Hoces y Julia Moyano, repetirá éxito con Órgia, un espectáculo que ya había participado en la primera edición del ciclo Teatro bajo la arena.

Más allá del teatro textual: danza, música y ópera

La Abadía ha apostado firmemente por los lenguajes híbridos en su próxima temporada. Entre los espectáculos que difuminan las fronteras del teatro textual destaca Los perros (producción navarra), una pieza coreografiada por Marcos Morau (La Veronal) e interpretada por los bailarines Jon López y Martxel Rodríguez. También la compañía asturiana Cía. Proyecto Piloto presentará Sin embargo se mueve, una propuesta existencialista sobre la relatividad del tiempo firmada por Ana Vallés —que ya había creado en La Abadía Me acordaré de todos vosotros—, donde el humor y la reflexión se dan la mano en una puesta en escena que mezcla teatro y danza.

La música en vivo también ha ocupado un lugar central. El público podrá asistir a Cartas no escritas, de David Geselson, un montaje que contará con el propio Geselson, Nathalie Poza, Pablo Rosal y el chelista Valentin Mussou. El otro gran acontecimiento musical será LIBRES!!!, con texto de Esther Carrodeguas y dirección de Andrés Lima, que servirá como arranque de temporada. Protagonizada por Alba Flores, Laura Galán y Nüll García, la obra ha sido concebida como un homenaje a aquellas mujeres que quisieron cambiar el mundo desde la alegría. Por último, La Abadía ha renovado su alianza con el Teatro Real (cuarta colaboración) para presentar He Who Loves Beauty, una propuesta operística en torno a la relación artística y sentimental entre el compositor Benjamin Britten y el tenor Peter Pears, con dramaturgia y dirección de Rafael R. Villalobos.

Talento emergente y voces consolidadas

La programación de 2026-27 también ha reservado un espacio para creadores en alza sin olvidar a los nombres ya consagrados. Por primera vez, el dramaturgo uruguayo Sergio Blanco —referente de la autoficción y uno de los autores más estudiados en las escuelas de dramaturgia— traerá a la sala La ira de Narciso, una producción propia de La Abadía dirigida por Xavier Albertí y protagonizada por Rubén de Eguía. Igualmente, Eva Mir, Premio Nacional de Teatro Calderón de la Barca 2019, debutará en La Abadía con Los que miran, una historia sobre la crisis de la mediana edad de una mujer que filtra contenidos en redes sociales.

Otros nombres como Alberto Conejero, María Velasco (Premio Nacional de Literatura Dramática 2024) y Beatriz Jaén han afianzado su presencia en la casa. Velasco ha estrenado Mantener fuera del alcance de los niños, un montaje catártico hecho ad hoc sobre la reivindicación de la minoría y lo diferente, en el que la creadora actúa acompañada del cantaor Al-Blanco y el performer Mario Patrón. Por su parte, Beatriz Jaén ha dirigido el texto de Antonio Rincón-Cano Los días titánicos, ganador del XXIII Certamen de Letras Hispánicas Rafael de Cózar, una historia sobre la necesidad de amar para empezar de nuevo protagonizada por David Castillo, Lucía Quintana y Paula Mira.

Recuperación de los grandes dramaturgos del siglo XX

Fiel a sus valores fundacionales, La Abadía ha recuperado dos títulos canónicos del teatro contemporáneo. Por un lado, Largo viaje hacia la noche de Eugene O'Neill, que ya se había representado en la sala en 2006 bajo la dirección de Àlex Rigola. En esta ocasión, el montaje ha sido dirigido por Ernesto Caballero y protagonizado por Carlos Hipólito, quien ya había interpretado la obra en 1988 en el papel de hijo bajo la dirección de Miguel Narros y William Layton. El reparto se ha completado con Mapi Sagaseta, Álex Villazán y Nicolás Illoro.

Por otro lado, la gran apuesta de la temporada ha sido El círculo de tiza caucasiano de Bertolt Brecht, un texto poco representado en España. La Abadía ha producido íntegramente este espectáculo de gran formato, que ha recordado los años fundacionales de la institución. Dirigida por Beatriz Argüello y con dramaturgia de Brenda Escobedo, la obra ha estado protagonizada por un joven elenco entrenado en la casa (primeros egresados de Abadía 44), formado por Kilian Atoche, Marina Baeza, Samuel Buitrago, Álvaro Cobas, Noa Dahlander, Fabiola Martínez, Andrea Haro, Javier Lera, Amparo Marí, Pablo Montes, Ferrán Plana, Júlia Solé y Paula Susavila.

Propuestas para generar diálogo y la vuelta de tres éxitos recientes

La Abadía también ha apostado por formatos participativos. Lucía Miranda ha regresado tras el éxito de Caperucita en Manhattan con Lo cuento no lo cuento, un teatro foro basado en testimonios de jóvenes del Hospital Niño Jesús. En Cartas no escritas, David Geselson ha creado una dramaturgia a partir de cartas que los espectadores nunca escribieron. El colectivo Cultura i Conflicte ha presentado No mires, un proyecto documental sobre la dictadura militar chilena (1973-1990) que aborda las zonas grises de la identidad, la culpa y los vínculos familiares. Y como cierre de temporada, Declan Donnellan ha dirigido una nueva versión de Rey Lear de Shakespeare, una coproducción con Lazona Teatro, Teatro del Soho Caixabank y Cheek by Jowl, protagonizada por Lluís Homar.

Además, el teatro ha anunciado la reposición de tres títulos ampliamente aplaudidos en la temporada 2025-26: Francisco Ferrer. ¡Viva la Escuela Moderna! (dirigida por José Luis Gómez), El imperativo categórico (ahora con Sandra Monclús junto a Xavi Sáez) y Casting Lear de Andrea Jiménez, que regresa por cuarto año consecutivo tras haber obtenido dos Premios Max 2025 (Mejor espectáculo y Mejor adaptación) y el Premio del Público 2024 FIOT Carballo.

Formación, mediación y continuidad de los ciclos poéticos

Finalmente, La Abadía ha consolidado sus ciclos Poetas en La Abadía (con Miriam Reyes, Abraham Gragera y Hugo Mugica, en colaboración con el Festival Eñe) y El Faro de La Abadía (con invitados como Astrid Wagner, Elna Matamoros y Andrea Greppi). En el ámbito formativo, ha continuado su labor con talleres impartidos por Carlos Hipólito, Declan Donnellan y Beatriz Jaén, y ha dado continuidad al proyecto de mediación artística La Abadía cruza la calle, que cumple siete años como herramienta de integración social en el distrito de Chamberí. Asimismo, ha arrancado la segunda edición de ABADÍA 44, un programa de entrenamiento teatral para jóvenes intérpretes que se desarrollará del 19 de octubre de 2026 al 25 de mayo de 2027.