Canal Hispanidad, el nuevo ciclo de Teatros del Canal de la Comunidad de Madrid abierto a la creación escénica hispanoamericana exhibida en grandes instituciones del continente, se inaugura con uno de los hitos del teatro chileno de los últimos 25 años, Gemelos, de la compañía Teatrocinema, que se presenta del 27 al 29 de septiembre.
Este es uno de los ocho montajes integrados en Canal Hispanidad dentro de la temporada 2024/ 2025 de Teatros del Canal, a los que se suma una muestra de tres obras en el ámbito de las artes vivas de artistas españoles, realizada en colaboración con el Museo del Chopo de la UNAM en Ciudad de México.
Gemelos se exhibirá en España gracias a la alianza entre Teatros del Canal y el Festival Internacional Teatro a Mil de Chile, uno de los más prestigiosos del ámbito hispanoamericano, que atesora ya 31 ediciones y que estrena con ello su extensión Madrid a Mil.
Basado en la novela El gran cuaderno de la escritora húngara exiliada en Suiza Agota Kristof, Gemelos fue ovacionada en su momento en el Festival de Aviñón y se ha representado en los escenarios más importantes del mundo teatral, entre ellos el Festival de Otoño de la Comunidad de Madrid.
Gemelos es la historia de dos niños que sienten y piensan de modo idéntico. Al llegar los tiempos de la Gran Guerra, su madre los deja bajo la custodia de su abuela en un pequeño poblado, lejos del amor, la calidez y cualquier certeza. Desde ese momento, los gemelos se ven obligados a iniciar un proceso de autoaprendizaje que les permitirá sobrevivir al dolor, el hambre, la humillación permanente, el abandono, el abuso, la corrupción, la muerte y, finalmente, a su propia y definitiva separación.
Según sus creadores, en la obra de Agota Kristof descubrieron que su crudeza descifraba las percepciones y vivencias de cuando ellos fueron niños, niñas y jóvenes a mediados de los años setenta y en plena dictadura de Pinochet. “Decidimos abocarnos a la búsqueda de visualizar y estructurar un guión para una obra de nuestra compañía. Después de muchos intentos y devaneos, fueron juguetes estropeados y abandonados los que nos abrieron el mundo de Gemelos”.
Toda la obra transcurre en un castillo de madera inspirado en los teatros antiguos, plagado de pequeñas decorados que suben y bajan de escena, manipulado por los mismos actores que interpretan la obra.
De la misma manera, la iluminación también toma inspiración del teatro antiguo, llenando de color la escenografía y sus fondos, haciendo uso de esta herramienta para recrear la luz del día, de la noche, de las estaciones del año y las emociones de los personajes. Estos son representados como muñecos de trapo, de porcelana, de madera, marionetas, con la intención de contrastar la crudeza de la historia con los personajes que la narran desde su perspectiva infantil, lo que también se refleja en los vestuarios, basados en este tipo de juguetes. También se inspiraron en los cuentos clásicos al introducir arquetipos típicos de las historias de niños, como la bruja, los héroes y los villanos.
Este montaje chileno marcó un hito en su estreno al proponer un lenguaje teatral nuevo, que trasciende hasta nuestros días por su potente visualidad y gran despliegue actoral y técnico. En Chile, fue distinguido como Mejor Obra por el Círculo de Críticos de Arte, la Asociación de Periodistas de Espectáculos APES y recibió cuatro Premios Altazor, entre ellos el de Mejor Dramaturgia, Actriz y Actor.