Mujeres y criados se inserta sin dificultad en la etapa del esplendor del dramaturgo madrileño, y lo hace con la frescura, gracia y soltura del mejor Lope.

Esta comedia tiene un poco de todo: su enredo, sus triángulos amorosos, sus diálogos agudos, sus criados graciosos, su ritmo ágil… todo ello sazonado con unos protagonistas que se mueven con desparpajo entre las calles y campos de Madrid y los espacios domésticos donde se desarrollan los acontecimientos más relevantes de la trama.

Como apunta el título de la comedia, Mujeres y criados tiene como protagonista a dos grupos de personas que, en la sociedad del siglo XVII, ocupaban una posición secundaria en las relaciones interpersonales: bien por cuestiones de sexo, bien por cuestiones de estamento.